FALTA DE DESEO SEXUAL – DESEO SEXUAL INHIBIDO

                                                Laura P. Bonino /educadora sexual

 

 

Falta de deseo sexual es la alteración en la etapa del “deseo”, esta etapa se encuentra antes que la excitación. La podemos asociarla con desgano, inapetencia sexual. Se la llama Deseo Sexual Inhibido.

Esta falta de deseo se la relacionaba exclusivamente con un problema sexual en las mujeres, obviamente esto no es así.

Todos/as escuchamos alguna vez la frase “hoy no porque me duele la cabeza”  Pero de seguro que también hemos escuchado en los varones:  “hoy no porque estoy cansado, porque tengo que trabajar temprano..”

Es bien sabido que los hombres en algún momento de sus vidas pueden tener falta de deseo sexual al igual que las mujeres.

 

Todo esto conlleva a tener una escasa o nula actividad sexual. Algunas personas pueden tener cierta actividad sexual pero igual sentirse muy apáticos/as en este terreno.

 

La falta de deseo puede ser temporal y pasajera,  frente a un infección, o cuando estamos tensos/as porque vamos a rendir un examen, o por un nuevo empleo… etc.

Puede ser cíclica: antes, durante o después de la menstruación… etc.

 

*Persistente hay una falta de deseo desde hace un tiempo y esto está me está perturbando y alterando mi relacionamiento con el otro. Solo en ese caso es que estaremos frente a un trastorno sexual

 

 

CAUSAS

 

Son sociales, emocionales y/o físicas

 

Socio – Emocionales.

Depresión, duelo, estrés, cansancio mental, preocupaciones excesivas, ansiedad, culpa, …

Resabios de una educación sexual muy rígida y represora.

Por problemas económicos. Temor a perder el trabajo, tensión laboral.

Crisis de la mediana edad.

Por  rutina y aburrimiento en la pareja.

Porque no gustan sexualmente de la pareja.

Si el deseo está presente hacia otras personas (fuera de la pareja) estamos frente a una variante situacional.

También puede responder a acontecimientos traumáticos sufridos en la infancia y/o adolescencia, que pueden hacer su irrupción en la vida de la persona adulta

Presencia de alguna adicción  por ej. Alcoholismo

Aborto, abuso sexual, violencia sexual.

 

Físicas

Por la toma de algunos medicamentos. Cansancio físico.

Por anemia, por salir de alguna cirugía reciente.

Hormonal. Ejemplo la testosterona es una hormona para mantener el deseo tanto en hombres como en las mujeres. La disminución de testosterona no es la única causa hormonal hay más causas…

Menopausia.

Embarazo.

Tratamientos de esterilidad

 

Hago hincapié en dos puntos.

 

1) La educación.- Tanto la que se recibe en el hogar, en la escuela y en la sociedad, puede dejar una profunda huella en la personalidad y en su comportamiento. Así mismo, en el comportamiento sexual. Por ejemplo, las personas que tiene la creencia de que la sexualidad por placer es pecado y algo de lo que hay que avergonzarse, puede ver limitada su capacidad de disfrutar las relaciones sexuales, así como el valor extremo que se le confiere a la virginidad y a la castidad.

 

 2) La falta de información, también genera disfunciones sexuales, ya que se tienen ideas erróneas que generan mitos y limitaciones para ejercer la sexualidad. Tal es el caso de las mujeres que sienten la presión por ser la mejor amante para que su pareja no las abandone, lo cual conlleva a sentimientos de desvalorización.

 

Tratamiento

 

Para su tratamiento debe hacerse un relevamiento de todas las posibles causas por eso es adecuado consultar con un profesional: sexólogo/a , medico/a, psicólogo/a para evaluar el historial de la persona y así poder diagnosticar.

 

 

** Hace un tiempo tuve una consultante que estaba deprimida como yo doy orientación y no hago terapia por no ser terapeuta, pude orientarla con los encuentros y vimos que su depresión fue causada por la falta de deseo sexual y no al revés. Es para tener en cuenta que no siempre la depresión deriva en la inhibición del deseo sexual, a veces se da en forma inversa. También la falta de deseo sexual puede derivar en otro trastorno sexual y también se da a la inversa.

 

                                                           Por último cito a Helen Kaplan Sexóloga americana:

 “la persona con deseo sexual bajo, no se sentirá caliente ni interesada por las cosas sexuales, ni tendrá fantasías del orden sexual”.

 

   

                                                                                             

 

                    

FALTA DE DESEO SEXUAL  MATERIAL EXTRAÍDO DE ABCSEXOLOGIA

 

Consiste en la disminución o ausencia persistente o recurrente de fantasías y deseo de actividad sexual, con angustia o dificultades interpersonales como consecuencia.

El trastorno del deseo sexual inhibido o hipoactivo puede ser de toda la vida o adquirido, o bien generalizado (global) o bien situacional (específico con cierta pareja). Se da en el 20% de las mujeres y el 10% de los hombres.


ETIOLOGÍA

El deseo sexual responde a un proceso psicosomático complejo basado en la actividad cerebral (un «generador» o «motor» que funciona en forma de reostato cíclico), un medio hormonal escasamente definido y un argumento cognitivo, que incluye los intereses y la motivación sexuales. La desincronización de estos componentes da lugar a trastorno del deseo sexual inhibido.

La forma adquirida suele deberse a aburrimiento o infelicidad en una relación de mucho tiempo, depresión (que en el hombre conduce a la disminución del interés por el sexo con mayor frecuencia que a la impotencia y en la mujer a inhibición de la excitación), dependencia de alcohol o drogas psicoactivas, efectos secundarios de medicamentos (p. ej., antihipertensivos o antidepresivos) y deficiencias hormonales. Este trastorno puede ser secundario a una alteración funcional en las fases de excitación o de orgasmo del ciclo de respuesta sexual.

La variedad generalizada de por vida a veces se asocia a acontecimientos traumáticos durante la infancia o la adolescencia, a la supresión de fantasías sexuales, al contexto de una familia disfuncional o, en ocasiones, a niveles bajos de andrógenos. Por lo general se consideran posibles causas niveles de testosterona inferiores a 300 ng/dl en el hombre y menores de 10 ng/dl en la mujer. La testosterona es necesaria para mantener intacto el deseo tanto en hombres como mujeres, pero por sí sola no es suficiente; por otro lado, corregir la deficiencia hormonal puede que no mejore el trastorno de deseo sexual inhibido.


SÍNTOMAS Y SIGNOS

El paciente se queja de falta de interés por el sexo, incluso en situaciones habitualmente eróticas. El trastorno conlleva escasa actividad sexual, lo que a menudo da lugar a graves conflictos de pareja. No obstante, algunos pacientes mantienen relaciones sexuales con una frecuencia satisfactoria para su pareja y pueden no tener problemas en la actividad sexual, aunque siguen encontrándose apáticos en ese terreno. Cuando la causa es el aburrimiento, suele disminuir la frecuencia de relaciones con la pareja habitual, pero el deseo puede conservarse normal o ser incluso intenso hacia otras (variante situacional).


DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

Debe realizarse un historial detallado, ya que el problema puede ser secundario a dificultades conyugales, tal vez porque la persona se sacia con otras relaciones fuera del matrimonio. No cabe diagnosticar este trastorno cuando los síntomas se explican mejor dentro de otro cuadro psiquiátrico (p. ej., depresión) o de una enfermedad somática (p. ej., enfermedad terminal, endocrinopatía). Si el paciente también presenta disfunción sexual, el médico habrá de determinar qué fue primero: si la disfunción produjo la pérdida de deseo o viceversa.

El tratamiento se orienta a suprimir o aliviar la causa subyacente, por ejemplo, un conflicto de pareja, depresión u otra disfunción sexual (especialmente falta de excitación o dificultades para el orgasmo). En el caso de deficiencia de andrógenos, puede ser necesario cambiar la medicación y administrar testosterona por vía i.m.