FRENILLO CORTO Recopilación L.Patricia Bonino

Así, por ejemplo, si descubres que el pene te duele, o incluso llega a sangrar, cuando intentas la penetración, puede que la longitud de tu frenillo, (que es ese pedazo elástico de piel que ayuda al glande a cubrir el prepucio cuando el pene se halla en reposo), no sea suficiente y por ello, al estirarlo al máximo cuando tu miembro viril se pone erecto, queda extremadamente sensible.

Esto puede provocarte un dolor agudo e intenso al rozarlo durante la penetración, pudiendo llegar a rasgarlo o romperlo si se pone demasiado tirante. La hemorragia que se produce no es en sí grave, pero si un claro síntoma de que hay que acudir al médico y ponerle solución. Además, la posterior cicatrización de esa rotura puede dar lugar a un acortamiento aún mayor del frenillo así que no lo dejes pasar sin acudir a un especialista.

Notarás, sin embargo, que ocurre igual si te masturbas, pues mientras manipulas tu miembro puedes controlar la tensión del frenillo y, excepto que te extralimites con tu fuerza, no tiene porque llegar a producirse la rotura de la piel.

De todas formas no tienes que preocuparte. El tratamiento para el frenillo corto consiste simplemente en realizar un pequeño corte en dicho pellejo con un bisturí, (siempre realizado por un médico y en una consulta preparada), y sólo requiere de anestesia local.

 

 

 

FIMOSIS

 

Entendemos por fimosis la dificultad o imposibilidad para la retracción de la piel prepucial, esto es, de la piel que recubre el extremoPor otra parte encontramos la fimosis, la cual se diferencia del supuesto anterior en que en casos de fimosis el glande no queda nunca al descubierto puesto el prepucio no cede lo suficiente. Esto suele detectarse ya desde que se es un niño y existen cremas especiales que van consiguiendo poco a poco que la piel del prepucio se vaya expandiendo. En caso de que esta táctica no funcione, el médico ha de intervenir sin demora del pene o glande

 

La fimosis supone un problema tanto funcional (imposibilidad para mantener una relación sexual satisfactoria) como, fundamentalmente en los niños, de higiene. La ausencia de limpieza del pene provoca el acúmulo entre la piel y el glande de una secreción fisiológica que se denomina esmegma y que con frecuencia se sobreinfecta dando lugar a las balanitis: infecciones locales dolorosas y con frecuencia con presencia de pus.

  

 Las fimosis pueden corregirse quirúrgicamente mediante 2 técnicas: la clásica o circuncisión (eliminar toda la piel del prepucio dejando el glande expuesto al roce) o la más actual o prepucioplastia de Duhamel (dilatación del segmento estrecho que impide retraer la piel). La elección de una u otra técnica dependerá de las características personales de cada niño aunque, en general, el postoperatorio de la circuncisión es más molesto y el resultado menos estético que cuando realizamos una prepucioplastia; sin embargo en los casos de infecciones locales o infecciones urinarias de repetición es más recomendable la primera.

   Esta intervención no está indicada antes del año de edad (para minimizar el riesgo anestésico) salvo en niños con infecciones de repetición o en los casos de indicación por motivos culturales (como ocurre por ejemplo en la población judía en que es tradición circuncidar a los recién nacidos como parte de un ritual religioso). Dado que la incidencia de balanitis es significativamente mayor a partir de los 3 años, y por el bajo riesgo de las técnicas empleadas, no es conveniente esperar a la aparición de infecciones para solventar la presencia de una fimosis.

 Generalmente se realiza con anestesia local y sedación para garantizar la colaboración del enfermo.

 

¿Cuándo se recomienda médicamente la Circuncisión?

Además de las razones religiosas, socio-culturales y personales para hacerla, hay motivos médicos, entre los cuales están:

§         FIMOSIS: es un problema anatómico del prepucio (piel que normalmente recubre el glande) que consiste en una estrechez del mismo, causada por un anillo fibroso, el cual impide que se deslice en forma fácil. Un prepucio sano debiera poder retraerse completamente, quedando el glande totalmente al descubierto durante una erección, sin molestias ni dolor. La fimosis se manifiesta cuando, estando el pene flácido o erecto, no puede deslizarse para dejar el glande al descubierto.

§         PARAFIMOSIS: es una condición agravada de la fimosis, en la cual la base del glande (surco) es estrangulada por el prepucio retraído e inflamado. Esta situación es muy peligrosa y en general requiere cirugía en forma urgente.

§         BALANITIS (inflamación e infección del glande) y POSTITIS (inflamación e infección del prepucio), siendo la BALANOPOSTITIS la combinación de ambas.

 

Como medida preventiva, es siempre conveniente visitar a un Urólogo cuando:

§         Hay dolor en el pene al masturbarse o al penetrar

§         Imposibilidad de deslizar el prepucio hacia atrás

§         El frenillo queda muy tirante

§         Glande o prepucio inflamados

§         Excesiva secreción debajo del prepucio

§         Infección urinaria