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La próstata. Pocas cosas sabemos de ella hasta que, en algún momento, los hombres empezamos a padecer alguna dolencia provocada por esta glándula exclusivamente masculina. Algo contradictorio cuando su correcto funcionamiento es vital para tantos hombres. Por esta razón, les proponemos un recorrido por la vida de la próstata para conocer cuál es su función, cuáles son los problemas más comunes y, sobre todo, si se pueden prevenir y tratar.

La próstata es una glándula, del tamaño de una castaña, que se encuentra debajo mismo de la vejiga y que rodea la uretra (el conducto por el que pasa la orina) en el punto de salida de la vejiga. Su principal función es producir un líquido transparente que constituye aproximadamente el 30% del fluido seminal. Durante el orgasmo, se presentan contracciones musculares que exprimen el líquido de la próstata dentro de la uretra y luego al exterior.

Cuando se oye hablar de próstata, casi tod@s lo relacionamos con el cáncer que afecta a este órgano. Las estadísticas no son muy tranquilizadoras: el cáncer de próstata es la segunda causa de muerte en los hombres, después del cáncer de pulmón, y el 30% de los varones de más de 50 años tiene este tipo de cáncer. Por el contrario, hay que indicar que sólo el 20% de los hombres que lo padecen mueren por su causa. De todas formas, se entiende que relacionemos con tanta facilidad próstata con cáncer.

Sin quitarle gravedad al caso, hay que explicar que la mayoría de hombres que tienen problemas relacionados con la próstata no padecen cáncer. Las primeras dolencias que afectan a la próstata surgen a partir de los 55/60 años: empieza a aumentar de tamaño y es cuando, por primera vez, los hombres nos damos cuenta de que existe.

Al crecer, la próstata empieza a comprimir la uretra lo cual dificulta la micción o acción de mear y presenta molestias como verse obligado a levantarse varias veces por la noche para orinar o forzado a “empujar” para evacuar la orina. Este crecimiento de la próstata, que afecta a más de la mitad de los hombres a partir de los 60 años, no suele ser maligno y se llama hipertrofia prostática benigna.

Para tratar la hipertrofia prostática benigna, la cirugía es el método más efectivo, aunque existen varios medicamentos disponibles para mejorar estas molestias. La operación quirúrgica no presenta mayores dificultades y, por lo general, no afecta la función sexual. Ahora bien, es importante destacar que solamente se opera cuando las molestias son severas, si no se puede orinar o si hay infección. En los demás casos, se puede decidir observar con controles periódicos.

Aclarado que la mayoría de varones empiezan a tener problemas con la próstata con los años y que ello no significa que padecen cáncer, no podemos dejar de tratar este tema. Los primeros síntomas que pueden indicar la presencia de un cáncer son: dificultad para comenzar la micción o detenerla, incapacidad para orinar, interrupción del flujo de orina o débil, micción dolorosa o sensación de quemazón, dificultad para tener una erección, eyaculación dolorosa, sangre en orina o semen, dolor frecuente o sensación de tensión en la parte inferior del abdomen, en caderas o en la parte superior de los muslos. De hecho, algunos de estos síntomas son los mismos que en el caso de la hipertrofia prostática benigna.

Las causas no son bien conocidas, no se sabe muy bien por qué en algunos casos aparecen células cancerosas y en otros no. Entre los factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidad de padecer esta enfermedad son la edad (más del 80% se diagnostica en hombres mayores de 65 años), es más frecuente en hombres negros y es más en común en América del Norte y en Europa Noroccidental. Además, el seguir una dieta con muchas grasas y pocas frutas y verduras, así como el realizar poca actividad física son algunos de los elementos que parecen favorecer la aparición del cáncer.

Existen varios pasos que pueden ayudar a detectar el cáncer en su fase inicial. Las estadísticas muestran que si se detecta el cáncer antes de que se propague hacia las glándulas linfáticas, el 92% de los pacientes viven al menos cinco años y el 67%, al menos 10 años. Sin duda, la peor expectativa viene dada cuando el tumor se descubre tardíamente, que es en el 11% de los casos, pues el índice de supervivencia a cinco años desciende al 31%.

Aunque los especialistas no se acaben de poner del todo de acuerdo sobre la utilidad del diagnóstico precoz, la Sociedad Americana del Cáncer, de Estados Unidos, sostiene que los hombres, a partir de 50 años, deberían realizarse anualmente un tacto rectal y una analítica de sangre para detectar un antígeno prostático específico (PSA). Según sea el resultado de la analítica y del tacto rectal, se aconsejará realizar una biopsia de la glándula para confirmar el diagnóstico.

Una biopsia es un procedimiento quirúrgico en donde se toman muestras de tejidos para analizarlos al microscopio. Se toman varias muestras de diferentes zonas de la próstata para tener una visión representativa. Es el método principal para confirmar el diagnóstico de cáncer. Entonces, habrá que establecer la etapa en la que se encuentra para aplicar el tratamiento adecuado.

Así, parece que la mejor forma de reducir las consecuencias del cáncer o de otras dolencias de la próstata es que, a partir de los 50 años, los hombres acudan al menos una vez al año al médico para realizar un control rutinario. Como el recto se encuentra justo detrás de la próstata, ésta será examinada por el médico durante una exploración rectal, dotado de un guante de látex y lubricante. Este procedimiento no es doloroso -sólo molesto- dura pocos minutos y es vital para muchos hombres.

Sin embargo, los varones suelen tener reparos o incluso se niegan a pasar este control. Mientras las mujeres tienen más asumido que, por su salud, deben acudir al menos una vez al año al ginecólog@, los hombres tienen más dificultades en este aspecto, fruto de prejuicios sociales o morales. Esta actitud puede ser comprensible, pero debe corregirse. En definitiva, nuestra salud depende de ello.

 Por Gabriel Boichat / periodista

Texto extraído de sexualidadonline.com