VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO
Laura P. Bonino /ed. sexual
En estos años que recibo consultas online ha llamado mi atención el hecho de que pocas personas consultan acerca del VPH las contadas consultas que he recibido han sido de mujeres. Esto me ha hecho reflexionar y escribirlo para compartirlo con ustedes.
El virus del SIDA ha opacado a otras dolencias que pueden traer lesiones de por vida como el virus del papiloma humano o la hepatitis B que puede ser mortal.
El virus del papiloma humano (VPH) es uno de los más comunes. Las estadísticas son elevadas si leen el artículo anterior lo verán pero contradictoriamente la gente no se informa ni consulta.
Es un virus que pueden portarlo tanto hombres como mujeres. Hablando con un médico que se especializa en histología de Costa Rica me comentaba que los hombres aún no han tomado cartas en el asunto, esto me dejó pensando y más aún cuando me mostró sus estudios.
Hay un índice muy elevado de hombres que son portadores del VPH que no lo saben porque no les interesa.
Cuando algo no te interesa entonces lo ignoras - por lo tanto significa que pueden transmitir el virus a muchas mujeres somos más receptivas que los varones debido a la cavidad vaginal, la humedad de la misma y el tipo de tejido es altamente favorable para la infección y no saberlo.
También pueden transmitirlo a otros varones. Y seguramente tampoco lo sepan.
En algunos casos puede derivar en cáncer (pene o ano) sobre todo en varones con un sistema inmunológico deprimido.
Si bien las mujeres tenemos algo más de conciencia hay muchísimas mujeres que ignoran que tienen el VPH
La falta de información sobre cómo se contagia y los peligros que implica adquirir el virus ponen aun más en riesgo la salud de todos / todas y alimenta un circulo vicioso de contagios que multiplican la enfermedad
Los/las invito a que comencemos a ocuparnos de este tema que nos atañe a todos y todas. Partamos desde nuestra intimidad para luego comenzar a informar y fomentar estos cuidados y precauciones que tenemos que tener. Lo puedes hacer desde tu lugar de amigo/a , de hermano/a, como madre o padre
¿Cómo se transmite?
Coito (penetración) anal y vaginal
Rozando los genitales
Juguetes sexuales compartidos algunos expertos también agregan el uso de toallas, bidet etc. si bien tienen sus reparos.
Otra forma de contagio, aunque poco frecuente, es de la madre al hijo durante el parto en los casos en que existen verrugas genitales en el canal vaginal. En estos casos puede producirse en el bebé un cuadro denominado “papilomatosis laríngea"
Amigos y Amigas para saber si tienen el virus del papiloma humano deben hacerse un estudio citológico es sencillo se lo piden a su médico, sin temor, sin vergüenza porque la responsabilidad por cuidarnos y cuidar al otro u otra no es cosa para avergonzarse todo lo contrario. Recuerden no distingue sexo, ni edad.
Para finalizar éste artículo les dejo una información bien interesante de un Médico Urólogo encontrarán las explicaciones de que es una citología, como son los papilomas , sus lesiones, síntomas etc.
Laura Patricia Bonino / Educadora Sexual
Focos de infección
El urólogo Rubén Ordóñez, de la Clínica Méndez Gimón, explicó que este virus está presente en lesiones con forma de verruga que aparecen en los órganos genitales tanto masculinos como femeninos, así como también en la piel del rostro.
En principio esta lesión no ocasiona síntomas notables sino una especie de verruga que en algunos casos puede llegar a ser tan pequeña como un lunar, al tiempo que puede estar acompañada por prurito. En lo que respecta a las mujeres, las lesiones son más difíciles de localizar, pues el virus suele alojarse en zonas poco visibles, como es el caso de los órganos genitales femeninos.
Ordóñez explicó que los encuentros íntimos, en todas sus variantes, son la principal vía de contagio –porque el VPH aprovecha las escoriaciones que no se ven para penetrar–, así como también puede ser transmitido de la madre al bebé en el momento del parto o por contacto directo con objetos inanimados, líquidos y más recientemente se ha comprobado su presencia en aguas marinas y en algas.
Otras vías del contagio –aunque menos frecuentes– son los bidés o bañeras utilizadas por personas contaminadas.
Asimismo, se considera que hay un riesgo mayor en homosexuales, bisexuales, inmuno-suprimidos (pacientes con diálisis renal o trasplantados), pacientes con sida, fumadores crónicos, promiscuos, drogadictos, cónyuge de paciente contaminado por VPH, y puede aumentar la predisposición por la ingestión de anticonceptivos, progesterona o esteroides.
Peligro invisible
El VPH puede permanecer latente en células estables sin presentar cambios en el crecimiento o en la función celular. Sin embargo, la presencia de ciertos factores ambientales, traumáticos, hormonales y otros, puede inducir transformaciones de la fase de latencia hacia la fase productiva, que es cuando se produce la descarga viral que en algunos casos puede llegar a malignizar las células. De hecho, el Virus de Papiloma Humano está asociado con frecuencia al cáncer de cuello uterino.
Cabe destacar que las infecciones por papiloma se presentan en ambos sexos, pero existen parejas de alto riesgo, como es el caso de los homosexuales, donde la capacidad de transmitir todo el potencial infeccioso del cual son portadores es mucho mayor.
En los últimos tiempos la incidencia de casos se ha incrementado, posiblemente debido a cambios en los hábitos sexuales y la creciente promiscuidad. Cada vez se diagnostica con mayor frecuencia la presencia del virus en lesiones benignas, premalignas y malignas en cuello uterino, vulva, vagina, cavidad oral, anorrectal, esófago y laringe, entre otros órganos.
En un principio los pacientes son asintomáticos y, en apariencia, la población sana expuesta al VPH no sufre la enfermedad, pues no hay malestar o una sintomatología específica. Sin embargo, una vez que el virus deja su fase latente se manifiesta en forma de verruga, alguna veces acompañada de escozor.
A la caza del virus
El diagnóstico del VPH está basado principalmente en tres parámetros: clínico, serológico e histológico.
En la actualidad se acepta que la infección por VPH es mayormente subclínica; es decir, que puede ser demostrada mediante la utilización de agentes químicos –como el ácido acético al 3 por ciento– al pincelar las zonas de sospecha, lo que permite evidenciar la infección al realizar un examen ginecológico de rutina. Sin embargo, para la confirmación definitiva es necesario recurrir a otros procedimientos, diagnósticos asociados como la biopsia dirigida, curetaje de endocervix, clasificación del tipo de ADN del VPH y descarte del HIV (sida).
Como toda enfermedad de transmisión sexual, existe un verdadero temor de que los niños puedan ser contagiados por abuso de personas mayores, lo que sumaría un daño adicional al trauma psicológico. En este sentido, se ha comprobado que a veces los niños presentan los síntomas y no necesariamente por abuso sexual, sino por transmisión de madre a hijo u otro tipo de contagio.
Por otra parte, las mujeres son las más afectadas y constituyen el mayor grupo portador de esta enfermedad. Del promedio de 120 nuevos pacientes mujeres que acuden mensualmente al Hospital Padre Machado, cerca de 85 por ciento visitan al ginecólogo por sufrir del virus en sus genitales.
Cifras suministradas por el Ministerio de Sanidad (MSAS) indican que 60 por ciento de los venezolanos de ambos sexos están contaminados, sin que esto indique que padecerán la enfermedad o se trate de los tipos de papiloma más agresivos.
Las más vulnerables
La ginecóloga Ana María Alvarez afirmó que en el caso de las mujeres, las investigaciones han podido demostrar que en algunos de los subtipos del virus, el VPH está vinculado al cáncer uterino. También aclara que no todas las mujeres portadoras del virus lo sufrirán, aunque las pacientes que padecen las clases de VPH más agresivas tienen grandes posibilidades de desarrollar el carcinoma, ya que estos agentes son capaces de transformar la célula normal en atípica.
Se calcula que de cien mujeres con papiloma, dos desarrollarán cáncer de útero, y de acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Sanidad en Venezuela, este tipo de carcinoma es la primera causa de muerte en mujeres entre los 20 y 60 años de edad. El MSAS admite alrededor de mil 200 fallecimientos por esta razón hace dos años, y 3 mil 800 casos nuevos durante 1996.
Ana María Alvarez explicó que cuando se trata de síntomas captados a tiempo casi siempre se logra controlar el virus. En estadios muy avanzados (condición en la cual ingresan al Oncológico 78 por ciento de los pacientes) la sanación puede resultar mucho más complicada. "De hecho, un VPH bien tratado, con seguimiento médico semestral, no tendría por qué convertirse en carcinoma. Además, este mal tarda de 10 a 12 años en desarrollarse", aseguró Alvarez.
Tanto los hombres como las mujeres pueden sufrir del VPH, a pesar de que el tejido del cuello del útero presenta mayor vulnerabilidad a su ataque.
Por otra parte, de acuerdo a los datos suministrados por el Hospital Padre Machado, en 7 de cada 10 compañeros sexuales de mujeres portadoras se pueden evidenciar las "espinitas", "coliflores" o "crestas de gallo" en los órganos genitales.
Para ella y para él
La citología es uno de los exámenes médicos periódicos más importantes en la vida de una mujer; bajo ningún concepto una paciente debe dejar de realizarla. La citología o test de papanicolau consiste en recoger las células que caen del cuello uterino, proceso que no causa mayor dolor.
Por otra parte, Rubén Ordóñez explicó que los hombres pueden ser examinados mediante una periscopia, que consiste en una observación del órgano sexual con equipos especiales que facilitan la detección de las lesiones que deja el virus, además de una muestra de la uretra.
Asimismo, es conveniente impartir una adecuada educación sexual desde jóvenes para que tanto chicos como chicas practiquen sexo seguro y se sometan a exámenes médicos con frecuencia. Al percibir el menor cambio en los genitales hay que evitar actuar al estilo "avestruz", actitud que a la larga puede hacer que una enfermedad controlable se convierta en algo mucho más grave, como el caso del VPH.