Laura
Patricia Bonino
Vivimos en una sociedad antropocéntrica donde nuestras relaciones son asimétricas dependiendo de las diferencias de
género y sexo. Algo inventado, creado, desde la masculinidad.
Se ha generado sin lugar a dudas mucha angustia, muchas culpas, muchas patologías en todo esto de no educar, de
silenciar, de callar, de minimizar. El aceptar todo sin cuestionarlo. O cuestionarlo y sentir culpa.
Cotidianamente nos manejamos con ciertos parámetros: lo bueno, lo malo, lo normal, lo no normal, lo natural,
lo antinatural . ¿De donde vienen? ¿Por qué están?
Cuando tenemos sexo no sólo estoy yo y mi pareja, sino toda una sociedad comparte nuestra cama ( mamá, papá,
hermanos / as, la maestra, la escuela, etc. )
Indudablemente existe un condicionamiento socio-cultural.
Es cierto : Nos estamos despertando y estamos viendo lo necesario que es para el ser humano tener el derecho de
disfrutar, conocer su cuerpo, revalorizar su sexualidad, sentir, aceptar, tolerar , respetar..
Lo positivo será derribar los mitos, los prejuicios, los tabúes haciéndolo desde la educación.
Apostando a reconstruir caminos ya trazados dentro de la sexualidad
1
y elaborar otros que son nuevos.
La educación sexual no consiste es meramente en informar.
Si se basara solamente en la información pregunto ¿por qué seguimos teniendo tantos obstáculos para vivirnos
plenamente como personas sexuales?
Y cuestiono algo más directo: ¿por qué seguimos teniendo problemas sexuales?
Si lo que más abunda es la información.
La hay por todos los medios que queramos obtenerla. revistas, internet, televisión, radio, libros, cuadernillos, etc.
Entonces informar no es educar. La información es una herramienta para la educación sexual.
La educación sexual plantea un ambiente reflexivo. Donde se vivencian nuestros sentimientos. Donde podemos
encontrar ciertas respuestas o podemos estimular a seguir buscándolas en el marco de lo que a cada persona le resulte significativo transformar
la información, el mero dato, en un significado existencial
En este orden de ideas, es necesario:
Creando espacios de comunicación e interacción.
Generando nuevas
alternativas y opciones para vincularnos.
Fomentando un
pensamiento crítico, más que la acumulación de información. Haciéndolo desde lo vivencial y lo reflexivo.
Favoreciendo
una sexualidad plena, responsable, afectiva y saludable.
Promoviendo un trabajo con equipos multidisciplinarios, en sexología, psicología, medicina, educación, asistencia social, etc.
Trabajar Juntos y Juntas
La sexualidad es inherente al ser humano, nacemos con ella y nos acompañará a lo largo de nuestra existencia
No podemos conocer la sexualidad humana, sin tener en cuenta sus múltiples dimensiones. El aprendizaje de la sexualidad en todas sus facetas no sólo se reduce al conocimiento del individuo y de la naturaleza del ser humano, sino que también viene determinada por el medio en que se encuentra (cultura, educación, contexto social , contexto histórico y geográfico
1 *Que es la
sexualidad?
La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y afectivas que caracterizan a cada sexo.
También es el conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de manera decisiva al ser humano en
todas las fases de su desarrollo.
El concepto de sexualidad comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes
aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos a la vez) y de las expectativas de rol social.
En
la vida cotidiana, la sexualidad cumple un papel muy destacado ya que, desde el punto de vista emotivo y de la relación entre las personas, va mucho más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que
estipula la sociedad.